
en la sede del famoso teatro El Rinoceronte Enamorado se efectuará una reunión masiva para reivindicar los setenta años de lucha desde la izquierda del profesor Carlos López Torres, un verdadero icono de la pelea por las poblaciones empobrecidas de toda la vida y que lucharon hasta el cansancio y sin que ello estuviera exento de golpizas y torturas, cárcel y destierro, amenazas y depresiones.
Carlos López Torres, el profe de los cinco primeros diputados plurinominales de San Luis Potosí, postulado por el Partido Socialista Unificado de México, ha sido también de los primeros profesores de educación especial. Mil anécdotas, mil historias, originario de Saltillo, Coahuila, desde muy joven llegó a tierras potosinas y siendo de inmediato un referente del Partido Comunista Mexicano y de marchas y mítines y detenciones arbitrarias en su contra.
Polémica y disputa: pasaron los años de la persistencia y las alianzas y fueron famosos sus pasos dentro de la política magisterial, de las conferencias de prensa masiva denunciando y con pruebas del grave desfalco del erario público de los gobernadores del prianismo, la connivencia criminal de funcionarios con el bando delincuencial que se apropió de tierras comunales, cooperativas y sindicatos peleoneros y en su caso, establecer políticas que le dieran salida a las crisis políticas, el derrocamiento de gobernadores y presidentes municipales espurios, el polvorín del capitalismo en la añeja provincia mexicana.
En la sede del Rinoceronte Enamorado, ese colectivo de artistas decisivos en las artes escénicas se hará una retrospectiva de los setenta años de lucha ininterrumpida del profesor y es muy especial el lugar pues uno de sus coorganizadores, Jesús Coronado Ruiz, lo conoció desde la temprana edad de 14 años y rápido el enlace fraterno e ideológico se dio con múltiples oportunidades.
Yo tenia 15 años, ambos éramos miembros activos de la Brigada Popular de Teatro, de la escuela Popular de Arte que comandaba el Grupo Zopilote y del cual más adelante seriamos activos integrantes de ese prestigioso grupo nacional e internacional y con quien debatimos muchas ideas y pusimos en práctica puestas en escena que coadyuvaron en la lucha territorial obrera y campesina y estudiantil del país.
El Profesor López Torres nos dio de inmediato un taller sobre el cardenismo, solo Jesús y su servilleta como oidores y alumnos veedores: que el cardenismo en el país instauró una verdadera reforma agraria afectando a latifundistas y terratenientes y beneficiando a cientos de miles de familias campesinas siempre desposeídas, que el general Cárdenas, el tata lázaro puso en marcha en el territorio mexicano programas de educación, salud y vivienda tan esperados durante decenios y toda esa información a nuestros oídos era pan sagrado que habría que repartir a como diera lugar.
Al mismo tiempo hacíamos pintas, repartíamos los periódicos y volantes en camiones y junto al profe siempre juvenil y asequible. Recuerdo que cada que acudía un presidente del país a San Luis, al profe se le ordenaba “no salir de su casa”, era una exigencia acompañada del estado mayor presidencial, policías judiciales golpeadores y vigilancia extrema.
Coronado siempre muy diestro, a sus 14 años ya era un lector asiduo de Rius, con discos de LOS NAKOS, con mucho vocabulario de la izquierda, yo muy desorientado pero con muchas ganas de saber, de entenderlo todo y tanto el Profe y los Zopilotes, nos re-explicaron en mundo, el capitalismo voraz, el imperialismo asesino, la lucha de los pueblos hiper jodidos, sus victorias, las traiciones, las invasiones, las guerrillas urbanas.
Dos veces fui expulsado de las filas del Partido Comunista Mexicano por mis incumbencias inconfundibles e indisciplinadas, pero reiteradamente decidí jugármela siempre del lado de la izquierda y gracias al profesor López Torres tuvimos tratos frecuentes con Valentín Campa, con Demetrio Vallejo, Arnoldo Martínez Verdugo, Heberto Castillo, Judith Reyes, Pablo Gómez y un sinfín de luchadores sociales que nos invitaban a dar funciones de teatro y música y por todo el país, cooperativas pesqueras y campesinas en Michoacán, Cañeros en Nayarit, estudiantes en Monterrey, maestros en Tabasco y un largo ratote en la teología de la liberación con sacerdotes y monjas “comunistas” que solo querían proteger a miles de indefensos ante el agandalle voraz de los caciques.
Es icónica la foto de la detención del profesor Carlos López Torres y Julio Hernández López y otros estudiantes y lideres en los famosos bombazos de 1975, don Carlos con sus enormes barbas, nunca desmantelado de la moral sino siempre fuerte, viajando a la entonces URSS a curarse de las madrizas verdaderas que sufrió en las instalaciones de la comandancia militar y permaneciendo en la constante de denunciar el caciquismo, los cementerios clandestinos, la tortura en los separos judiciales, el bajo salario de miles de obreros, las pérdidas de los extensionistas y colonias de paracaidistas que anhelaban un trozo de tierra para hacer sus casuchas.
70 años de lucha permanente, de regocijos y miles de aventuras.
Curiosamente el 31 de diciembre mi grupo musical EL ABISMO cumplirá 31 años y el 5 de febrero 34 años de mi revista RESPUESTAS, la muy juvenil del centenario.
Gracias de verdad al maestro de generaciones, siempre se dirigió hacia mi como “miguelimpios” y eso siempre me honró y atrás quedaron muchos compañeros y compañeras que ofrendaron su vida por el cambio en este pueblo, este estado, esta nación.
Y lo estamos viendo.
Nunca la ingenuidad, siempre la reserva de fortalezas que nos ayudaron en mucho a soportar las lejanías, la desmejora económica, el atavío de la incomprensión o el rechazo, pero siempre repartimos energías y nos resguardamos de las corruptelas oficiales y seguir con independencia y criterio y juicio de valores desde la ya histórica izquierda mexicana.











